Tiempos difíciles, tiempos de ajustes

Tiempos difíciles, tiempos de ajustes

21 de Septiembre de 2018
Desde hace algunos meses he recibido varias llamadas de personas pidiéndome consejo o ayuda de carácter espiritual, y por otro lado también me he enterado por diversas fuentes de más personas que están pasando por situaciones difíciles en distintas áreas de su vida, como rompimientos de parejas, empresas quebradas, depresiones inexplicables, problemas de dinero, pérdidas de trabajo, problemas legales, crisis existenciales, de salud y así una larga lista de situaciones en donde al parecer la constante son situaciones en extremo difíciles donde pareciera que lo que les da seguridad y estabilidad se desquebraja.
Existen varias explicaciones que obedecen a distintas filosofías y causas pero que al final a mi entender la respuesta es la misma; estamos viviendo un tiempo de Ajustes para la Evolución y el Equilibrio.
Astrológicamente hablando la explicación es porque desde enero de este año está Saturno afectando especialmente a las personas de signos cardinales o signos de acción que son: aries, cáncer, libra y capricornio, e igualmente afecta a todas las áreas de la vida de aquellos en donde estos signos tienen influencia en sus cartas natales.
Saturno es conocido como el planeta del Karma, es el planeta que nos viene a recordar que venimos a esta tierra a evolucionar como almas y que para eso tenemos que aprender ciertas lecciones que nosotros mismos escogimos y que muchas veces posponemos a lo largo de nuestra vida por distraernos en distintas cosas. Esto quiere decir que durante este período de influencia (3 años), Saturno nos está pasando la factura de nuestro trabajo pendiente, obligándonos a recapitular de distintas formas a través de estas crisis, porque solo así nos vemos forzados a detenernos, y a enfrentar lo que no hemos querido y si es necesario replantearnos todo para poder girar el timón.
Este es un momento crucial que tenemos que aprovechar para hacer un profundo análisis e introspección de nosotros mismos, de nuestra vida, de nuestras decisiones, de lo que hemos hecho, y de reconocimiento de todo aquello que ya no funciona o ya no está en resonancia con quien realmente somos a nivel emocional y espiritual.
Hay quienes dicen que el Universo está entrando a la 4ta dimensión donde el tiempo y el espacio se experimentan de forma inmediata y relativa. Y que para poder entrar en esta dimensión es necesario vibrar en una consciencia mucho más amorosa, de unión, en integración, menos egoísta, por lo tanto la vida nos está obligando a cambiar de vibración y dejar atrás esa identidad y patrones de conducta que nos funcionaron en el pasado pero ya no más. Y si nos resistimos a este cambio sufriremos aún más las crisis existenciales y acumularemos más profundo la toxicidad.
El Universo como parte de esta dimensión dual, tiene sus propios ciclos, como cualquier otra entidad viva que inhala y exhala. Y por simple equilibrio cuando hemos vibrado demasiado tiempo en un extremo de la dualidad, el Universo provoca el cambio para su propio balance. ¿Cómo lo hace? muy sencillo, todo aquello que ha sobrevivido a base de emociones negativas o situaciones negativas no puede seguir siendo sostenido y se vendrá abajo para dar cabida al aspecto contrario: verdad, amor, compasión, luz, confianza, paz.
Esto se vive de diferentes formas en nuestra vida, por ejemplo tal vez has sostenido una relación de pareja, trabajo o negocio tóxico, basado en miedo, manipulación, egoísmo, celos, posesión, y la situación ya no da para más, pero no te has atrevido a terminarla, entonces ahora las circunstancias de la vida te están orillando a hacer el cambio, o más radicalmente el cambio sucede sin que tu lo hayas siquiera planeado.
Te sientes confundido, abatido, porque tu mente (basada en el miedo) te dice una cosa y tu corazón (basada en el Amor) te dice otra y entonces entras en crisis existencial, porque no sabes cómo salir de allí, porque pareciera que tu mundo se desmorona a tu alrededor, sintiéndote perdido, ansioso, sin esperanza, desesperado, cansado.
Lo que es importante en estos casos, es no olvidar que todo esto tiene un propósito, incluso cuando parece tan terrible; que es cambiar de percepción y de mentalidad para liberarnos.
La tarea no es fácil, porque el proceso es doloroso y nadie nos enseña a lidiar con el dolor, al contrario nos enseñan a huir de él, sin entender que el mismo dolor tiene también su razón de ser, y que solo viviéndolo nos podrá dar las enseñanzas y la experiencia que necesitamos para despertar.
Yo les recomiendo que tengan en cuenta lo siguientes consejos para mantenerse vivos y a flote durante este período de abatimiento.
  1. Responsabilízate de tu proceso y de tu vida. Acepta tu posición sin juzgar, ni culpar a nada ni a nadie, tampoco te posiciones tú como la víctima, porque eso te resta poder, esta postura es como decirle al universo, “pobre de mi, soy una víctima”, y el Universo te responderá con más situaciones iguales para que sigas experimentando eso que crees que eres; una pobre víctima. Tampoco tomes la posición del culpable que es el lado opuesto de la misma moneda. Ser Responsable significa reconocer que todo lo que llega a nosotros en nuestra vida, lo hemos pedido consciente o inconscientemente, esto implica reconocer nuestra sombra, nuestros errores, pero con humildad y fortaleza, sin caer en la trampa del ego de la culpabilidad interna o externa.
  2. Reconoce tu poder creador. En el momento que tú dejas de darle fuerza a la idea de víctima o de culpable, te das cuenta de que tienes el poder de elegir como te ves a ti mismo, que eres un ser humano que crea tu realidad a partir de tu mente, y que estás aprendiendo a través de estas experiencias. Tú tienes el poder, y sólo tú decides a quién o a qué se lo entregas, nadie te puede quitar nada y menos tu poder, a menos que tú lo entregues.
  3. No te posiciones. No hay experiencias o decisiones buenas o malas, porque esto es caer en la dualidad de nuevo, solo hay experiencias perfectas que necesitamos vivir para aprender, y en la medida en que estemos aprendiendo la lección de lo que estamos viviendo se convertirá en una gran fortaleza a futuro y en una lección aprendida (para no tener que volver a repetirla).
  4. Siente. Date permiso de sentir, ya sea dolor, desolación, tristeza, depresión, no huyas. Huir de lo que sientes empeorará la situación. Reprimir nuestros sentimientos es la causa principal de enfermedades, y de situaciones que luego no entendemos porque las vivimos. El dolor es inofensivo, pareciera que morirás en el momento, pero no es así. La misma depresión y tristeza tiene una razón de ser que es obligarnos a hacer introspección, pero si te dedicas a distraerte perderás la gran oportunidad de aprender una importante lección que trae consigo este estado emocional.
  5. Vívelo al 100. Recuerda que venimos a experimentarlo todo, desde pobreza, salud, amor, soledad, dolor, tristeza, alegría, etc. porque es parte de la experiencia humana, porque sin una no existe la otra, sin una no se aprecia la otra. Y lo que sea que estés viviendo reconoce que es parte de lo que veniste a experimentar. Para después decidir en donde te quieres posicionar.
  6. Suelta. No trates de aferrarte a nada, acepta la ley de la naturaleza que es el constante cambio, nada es permanente, ni las situaciones, ni las personas, ni los dolores, ni las crisis, ni nada. Así es que no sufras porque no sabes cuando terminará, o cuanto tiempo tomará superar o cambiar lo que estás viviendo solo acéptalo y vive el momento. Aferrarnos nos causa más dolor del que nos podemos imaginar, especialmente aferrarnos a ideas, planes, expectativas, sueños, etc.
  7. Confía. Recuerda que existe un plan supremo que no alcanzamos a ver ni a comprender, y mucho menos cuando estamos inmersos en un problema, porque nuestro posicionamiento mental, nuestras creencias y la falta de consciencia nos impide ver más allá de las experiencias de dolor o de crisis. Ten por seguro, que más adelante entenderás y sabrás que todo sucedió de manera PER-FEC-TA para tu mayor crecimiento y evolución como ser espiritual.
  8. ¡Perdónate! pero no desde la mente, desde el corazón, perdona todo lo que estás viviendo, esta es una oportunidad sagrada para reconocer que cada vez que nuestra mente entra en conflicto estamos eligiendo el miedo por encima del Amor y la Paz. Cualquiera que sea la situación solo perdónala con todas la personas involucradas. En la medida en que puedas perdonarte a ti, podrás ofrecer ese gran regalo a los demás y por consecuencia regresar a la Paz.
  9. Acepta y fluye, deja de controlar, cada vez que forzamos las situaciones, cuestionamos, e intentamos obligar que algo pase, o no pase, estamos dejando de aceptar y fluir, y esto inmediatamente crea tensión en nuestro interior y en nuestra resonancia con el cosmos, es como decirle a Dios o al Universo, yo sé más que tú, yo te voy a decir lo que debe de suceder, tú no tienes idea, y esto va en directa contradicción con las leyes del universo y de la vida misma.
  10. Reflexiona, pregúntate, ¿para qué estoy viviendo esto? ¿qué tengo que aprender de esta experiencia? ¿qué no estoy queriendo ver de mi que he atraído esta situación? ¿qué cambios me estoy negando a dar? ¿qué miedos tan arraigados estoy negándome a ver y a soltar?
  11. Se paciente contigo mismo, con tu proceso, con tus tiempos, con tus propios errores. No hay una regla que diga cuánto debe durar un proceso, solo son nuestras ideas las que crean marcos mentales rígidos y no amorosos, mostrar compasión y Amor a ti mismo en situaciones difíciles es uno de los actos más valientes y más transformadores que puedas hacer.
Venimos a esta 3ra dimensión a experimentar la dualidad, ósea los polos opuestos como el Ying y Yang, blanco y negro, dolor y alegría, pasión y apatía, arriba y abajo, derecha e izquierda, bueno y malo, feo y bonito, etc. etc. Pero tenemos que aprender que en realidad son tres aspectos, no dos. Existe un tercero que es el centro; arriba, abajo y en medio, caliente, frío y tibio, padre, hijo y espíritu santo. Y es solo en el centro, no en los extremos donde encontraremos la paz y la libertad. Cuando nos dejemos de posicionar en los dos extremos de la dualidad habremos entendido el meollo de vivir en en esta dimensión.
Todo esto que está sucediendo es el grito desesperado del Universo que nos pide que despertemos, que nos obliga a salir de nuestra zona de confort, para que reconozcamos nuestro propio poder creador para recordar quien realmente somos; almas capaces de superar cualquier adversidad y convertirla en bendición, para inspirarnos y para cambiar. Dejemos de auto-engañarnos creyendo que somos víctimas, pobres y limitados.
Todas las circunstancias que llegan a nosotros son bendiciones escondidas que traen consigo un gran tesoro, el tesoro de la transformación.
No tengas miedo, no estás solo, el Universo/Dios te sostiene, ten Fe, todo está bien y todo estará bien.
Laura MG
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