Testigo de la magia, los milagros y el misterio del chamanismo.

Testigo de la magia, los milagros y el misterio del chamanismo.

Siempre he creído en la magia y en los milagros, de una u otra forma pensaba que son producto de una fuerza universal que nos ayuda a manifestar lo que queramos a través de nuestros pensamientos, que todos la poseemos aunque no lo sepamos, pero que además con ella creamos situaciones y finalmente nuestra realidad, a partir de nuestras creencias. Pero ese entendimiento más bien se quedaba en un plano completamente abstracto y nada concreto.

La semana pasada fui testigo del acto más sorprendente de magia pura que jamás antes haya visto, nadie me lo contó, no lo vi en un video, no fue ilusión óptica, ni mi imaginación, yo misma lo vi frente a mis propios ojos “estos que se comerán los gusanos” (como diría mi mamá).

Desde hace un par de meses me he encontrado y no por casualidad con muchas personas que tienen capacidades especiales, o como se dice comúnmente; habilidades psíquicas, y a mi que me encanta todo lo que tenga que ver con parapsicología, universo cuántico y lo metafísico, además de que soy la reina de la curiosidad, no dudé ni un segundo en experimentar en carne propia este misterioso mundo de la manifestación de la magia con estas personas y sus poderes.

Cuando empecé a hacer terapias y especialmente regresión a vidas pasadas, tuve la gran fortuna de ser testigo del poder de la energía y de su capacidad de sanación, entender realmente que en el plano espiritual el tiempo y el espacio no existe, y de cómo en verdad si hay otro Universo paralelo del que no somos conscientes, y que muchas veces nos controla, pero sobre todo pude darme cuenta del gran poder que tiene en nuestra vida, nuestros pensamientos y especialmente nuestras emociones.

Tengo una amiga que se encuentra en un proceso de sanación algo complicado porque tiene un tumor en la hipófisis, su camino para recuperar la salud la ha llevado por varios senderos de terapias alternativas, además de los tratamientos halópatas. Fue así que otra amiga mía le propuso visitar a un Chamán que es sanador pero que su especialidad es hacer operaciones, con cuchillo, así sin más, nos platicó como la operó a ella y a su esposo, sacando objetos de sus cuerpos, también nos platicó de otros pacientes que ha curado de distintos males como columnas vertebrales enderezadas, mal de Parkinson, entre otras cosas sorprendentes. Todo sonaba verdaderamente increíble y fuera de este mundo, yo había oído hablar de que en algunas tribus del sur de Australia o Nueva Zelanda, no recuerdo bien, había curanderos que hacían operaciones de este tipo, pero no en México, así es que ella no pudo rechazar la propuesta y yo no pude resistir la curiosidad de conocerlo sólo para probar.

La primera sesión no fue nada especial para mi, más allá de que me dijera lo que siempre me dicen, pero para mi amiga sí que lo fue, pues hubo un momento durante su sesión que perdió el conocimiento y empezó a vomitar de la nada, tan solo por responder unas preguntas de carácter emocional mientras le presionaban en el pecho con el huevo con el que la estaba limpiando, después de esta reacción dijo que sería necesario una segunda sesión con mi amiga, pero esta vez sería para operarla.

A los 3 días para ser exacta nos volvimos a encontrar con él, esta ocasión llevaría a cabo la primer cirugía con cuchillo, para liberar energía emocional y que pudiera drenar el tumor, antes de extraerlo físicamente de su cabeza. Mi amiga se recostó sobre unas cobijas sobre el piso, en el garaje de mi casa, así tal cual, era de noche, estábamos sólo dos testigos; mi cuñada y yo. Sus materiales de trabajo sólo fueron; un huevo, alcohol, fuego, algodón, un cuchillo bastante grueso y largo, un báculo y sus manos.

Comenzó por presionar el huevo por las plantas de los pies mientras le iba preguntando qué sentía y dónde sentía el dolor más intenso, después por toda la zona del estómago, para después pasar al pecho y finalizar por la cabeza, mi amiga básicamente se quejó del dolor en todas partes donde le tocaba el huevo. Después roció alcohol sobre el piso, le prendió fuego y con sus manos directamente lo agarró, al fuego envolvía por segundos sus manos como guantes, después tomó la planta izquierda del pie y con el huevo empezó a localizar de nuevo los puntos de dolor más intenso, con su mano izquierda sostenía la piel, con la mano derecha sostenía el cuchillo, ubicó el punto con la punta del cuchillo y con todo su cuerpo se apalancó para enterrarlo por completo, mis ojos se salían de sus órbitas, no podía creer lo que estaba viendo, ella no se quejaba, yo esperaba ver que salieran borbotones de sangre o algo, pero nada, el cuchillo medía por lo menos unos 10 cm, mismos que había introducido por completo de forma transversal en el interior de la planta del pie, sacó el cuchillo limpio, yo esperaba igual ver que estuviera manchado de sangre, pero no, después metió los dedos, los removía en el interior, preguntándole que sentía. Sus manos se movían con destresa en el interior de la planta del pie, como si le estuviera acomodando los tejidos, o algo así, mi cuñada y yo nos volteábamos a ver con los ojos cuadrados porque ni ella ni yo podíamos creer lo que nuestros propios ojos estaban presenciando. Él le preguntaba, te duele, ella decía no, yo estaba congelada, -esto en verdad es magia- pensé. Finalmente sacó la mano, volvió a tomar el fuego del piso y como que lo untaba en la herida. Después colocó algodón con alcohol por encima de lo que sería la cicatriz. Continuó con el otro pie derecho, pero para sorpresa de todos, el dolor había desaparecido, mi amiga decía que ya no le dolía. El Chamán dijo que entonces ya no era necesario volver a operar en ese pie.

Prosiguió con el estómago, igualmente mi amiga dijo que ya no tenía el dolor en el vientre, pero que justo cuando clavó el cuchillo en la planta del pie sintió como si se hubiera desinflado un globo de aire en su abdomen bajo dejándole una sensación de vacío. Él de nuevo roció alcohol en el piso, luego le prendió fuego, se untó el fuego en las manos (digo untar porque eso parecía), tomó el cuchillo de nuevo, ubicó un punto en el extremo derecho de su bajo vientre y lo enterró, su mano izquierda sostenía con algodón como la zona donde entra, su cuerpo entero se apalanca de nuevo y volvió a empujar con fuerza el cuchillo para que penetrara hasta el fondo, mi cuñada cerraba los ojos de espanto, yo al contrario, no podía ni parpadear, mi mente echaba chispas porque simplemente no podía dar crédito a lo que mis ojos estaban viendo, no salía una sola gota de sangre, mi amiga no se quejaba de ningún dolor, yo pensé que estaba sintiendo, pero ella decía que no le dolía. Sacó el cuchillo sin una mancha de sangre, y metió hasta el fondo los 4 dedos de la mano derecha, haciendo movimientos en su interior como removiendo tripas, yo pensaba que mi razón y mi lógica se había ido por la borda, mi cerebro se partía en cachitos, él le preguntaba si sentía algo, ella decía que solo sentía uno de sus dedos en su interior. Yo seguía atónita, mi cuñada por momentos se tapaba los ojos. Finalmente sacó los dedos y tapó con algodón remojado en alcohol, haciendo un poco de presión. Repitió la misma operación en el abdomen dos veces más. Mi amiga solo se quejaba de que sentía comezón en el interior de su abdomen.

La operación concluyó, creo que no pasaron más de 40 minutos en total. Al terminar mi amiga se levantó ágilmente, sin más ni menos, le pedí que me mostrara sus cicatrices, y fue cuando quedé aún más sorprendida, yo esperaba ver alguna cicatriz grande, marcada, pero no, en la planta del pie solo había un puntito rojo como cuando entierras un alfiler, nada más, en el abdomen solo tenía unas marcas rojas como marcas de un cuchillo pero sin filo.

El Chamán la felicitó, le dijo que fue una excelente paciente, porque no sangró. Nos explicó que cuando están muy nerviosos o tienen mucho miedo es cuando pueden llegar a sangrar más. Mi amiga literal no sangró nada. Los algodones tenían una manchita rosada como de sangre diluida en agua. Le pregunté si le había dolido algo, si había sentido algo, dijo que no, que le molestaba más la presión que él ejercía sobre su cuerpo cuando enterraba el cuchillo pero solo eso.

Al final mi amiga decía que sentía como si tuviera las tripas de fuera y que le dolía mucho la cabeza, pero sobre todo que tenía mucha comezón por dentro, especialmente en el ombligo. Él le dijo que iban a empezar a salir muchas emociones, muchas reacciones, que las dejara fluir, para después operar la cabeza y sacar el tumor.

Mi mente se quedó aún dándole vueltas a lo que había sido testigo, “la magia si existe” pensé feliz, siempre lo he creído con Fe ciega, he leído muchos libros al respecto, pero ahora soy un testigo y lo he comprobado con mis propios ojos. Pero una parte de mi seguía sin poder dar crédito. Me sentía peor que Santo Tomás de Aquino que decía; “hasta no ver no creer” aunque yo ya lo había visto aún así no podía creer lo que mis ojos vieron, esta experiencia me rompió el esquema de la razón, de la lógica, de todo.

Después de varios días de reflexión hoy reconozco que soy verdaderamente afortunada y bendecida porque esto ha sido un parte aguas en mi vida. Así como las medicinas de poder me han brindado un entendimiento y una experiencia mucho más amplia del Universo, ser testigo de la magia en la 3ra. dimensión va más allá de cualquier experiencia con alguna sustancia, viaje astral o estado alterado de consciencia, pues esta es la prueba irrefutable de que aún nos falta mucho por entender del Universo, de la vida, de nuestra naturaleza y de quiénes somos. Y la ciencia sigue estando muy lejos de dar explicaciones a muchas cosas.

Creo que somos seres infinitamente más poderosos de lo que nos podemos imaginar, pero estamos dormidos, sin recordar ni tener idea de la verdad que hay en nuestro interior. Y con esta reflexión cito la famosa frase de mi alma mater; “La Verdad nos Hará Libres” que esconde esta gran sabiduría.

Los invito a que descubramos el misterioso mundo de nuestra alma, de nuestra fuente, reconozcamos nuestro poder creador y nuestra esencia divina que manifiesta magia y produce milagros.

Laura M G

P.D.Para aquellos interesados en saber más del chamán escríbanme un comentario con sus datos. O escríbanme a mi WhatsApp +52155 91971585.  También les puedo proporcionar más información documental acerca del linaje de este chamán.

 

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